Atención al público
Los que trabajamos en atención al público sabemos que es muy dificil lidiar con algunas personas, ya sea por su enfado, prepotencia o estupidez.
Yo he trabajado casi siempre en atención al público y me gustaría destacar algunas anécdotas que me han sucedido en este tiempo.
De cuando trabajaba en el restaurante:
- Una noche llegó una pareja, que saltaba a la vista que el tío había ligado y quería engatusar a la chica e impresionarla. Me pidió la mejor mesa y yo les dí la número 69 (no fue a mala idea, sino que era realmente la mejor). Esa mesa estaba en un esquina solitaria de la terraza y se divisaba todo el paseo marítimo de Torremolinos (Bajondillo)y todo el Mar Mediterráneo. El colega, como iba de chulo, me pidió el mejor vino y una Langosta a la Americana y claro, el nene, osea yo, le caló y se dijo que lo iba a clavar. El vino costaba unas 30.000 pesetas y la langosta pesaba casi dos kilos (10.000 pesetas/kilo). Una vez servido el vino y los entrantes (no recuerdo qué fueron)les llevé la Langosta (se sirve partida en dos) y al llegar a la mesa me dice el tipo: ¡Oiga!, le he pedido una langosta, no dos, a lo que le repliqué, caballero, la manera de servir la Langosta a la Americana es esta, cosa que debería saber si la ha pedido con tanta seguridad. Creo que no sabía donde meterse.
- Otra noche, llegó una familia a tomar unas bebidas, y al ir a preguntar a la mesa dije: ¿Usted me dirá? a lo que le hombre me contestó: 1.80 aproximadamente. Me quedé toda la noche jodido.
De cuando trabajaba en el Hotel El Pinar:

- Una tarde, llegó un grupo de no se que pueblo, a pasar una semana. Al rato de darles las habitaciones, me bajan unos muchachos y me preguntan si en el hotel tenemos "aire en condiciones". Yo no entendía lo que me querían decir y les dije que el aire era bueno para respirar y que no estaba contaminado. Ellos, mirándome con cara extraña, me dijeron que el aire al que se referían era al fresquito (aire acondicionado).
- Una pareja, no recuerdo de que nacionalidad, se alojan por unos días. Les doy una habitación de las mejores, y se van muy contentos.
Al rato, me bajan y me dicen que hay un ruido muy extraño en la habitación, cosa que soluciono cambiándolos de habitación. Una vez hecho el cambio, me llaman y dicen que sigue el mismo ruido.
Envío a un chico de mantenimiento a ver que es ese ruido, me dice que no sabe lo que es y me propone cambiarlos de nuevo de habitación. De nuevo les cambio, pero el ruido seguía, que raro pensé yo.
Subí a comprobar que clase de ruido era, luego regresé a las habitaciones en las que habían estado y allí no sonaba nada.
Al regresar a su habitación, empiezo a mosquearme porque allí si había ruido. Cuando decido volver a cambiarlos, noto que el ruido iba por donde nosotros íbamos. Acerco el oido a la maleta, el ruido era más fuerte. Le digo que el ruido sale de allí, la abren y OH, sorpresa, la señorita tenía la maquinilla de depilar encendida y eso era lo que sonaba. La pobre chica no sabía donde meterse de vergüenza, menos mal que no era el vibrador.
Que paseis un buen día

annana dijo
Buff la verdad que lo de atención al público tiene tela.... encuentras de todo, pero por lo general la gente es rarita y en los pueblos más..
Por ejemplo,el mío es un pueblo pequeño y casi todo lo que vendemos es fuera,en provincia y colindantes...
Todo el mundo sabe(no hay que ser muy listo) que en una panaderiase madruga,normalmente estamos abiertos por la mañana hasta 14.30 o 15 H, y se abre de nuevo a las 17, ese rato de dos horas se dedica principalmente a comery hacer la comida,recoger y tumbarse un rato, que trabajar 13horas al día es jodido...
bueno lo sabe todo el mundo porque como digo es un pueblo minúsculo...pues siempre está la pu....... vecina coñazo qe a las 16 o así y viendo que la puerta del despacho está cerrada...sube a casa y timbra sin compasión O_o demencial...
o las que se me llevan los bolis cuando me giro, o las tortas... vamos se han llevado incluso el horario...y es que no hay vergüenza...
un besito.
12 Julio 2006 | 11:13