Hoy, mientras esperaba en el taller que me devolvieran el coche tras pasar la revisión, leí un artículo sobre la vida que tienen los políticos, jueces y demás personajes en el País Vasco, amenazados por ETA. Hablaban de lo que suponía para ellos el proceso de paz con el alto el fuego de los terroristas y el fin de la convivencia con los que han sido durante muchos años su sombra, los guardaespaldas.

Imagino lo que tiene que ser vivir con una o varias personas pendientes de todos tus movimientos, quitándote todo tipo de intimidad y dejando tu vida a una programación cde actos y hechos que previamente ha sido estudiada y sin ningún tipo de libertad.

Decía uno de los entrevistados que los guardaespaldas eran como sus esclavos, sí cenaban a las nueve, allí estaban, sí se iban de copas y se pillaban una buena, ellos la llevaban a casa.

Comentaban que cuando se encontraban a alguien por la calle y los saludaban, los miraban sin antes mirar a su alrededor en busca de los guardaespaldas, se sentían como un "precadaver"

No pueden ir al parque a llevar a sus hijos solos, no pueden hacer una vida normal, no pueden.........

Ahora, con la llegada, espero que pronto, de esta paz deseada por todos , no se imaginan su vida sin esas sombras, no saben si cuando salgan a la calle podrán mirar atrás sin verlos, si su miedo desaparecerá.

Es muy triste vivir así, pero lo es aún más el tener que estar sometido a un terrorismo injustificado de unos cobardes hijos de.......

Sólo deseo que esto acabe de una vez y que podamos vivir en paz dentro de una sociedad libre, tolerante y solidaria.